Y por fín llegó una de las sesiones que yo creo más nos llamaba la atención a todos: trabajar con barro.
Comenzamos la clase trabajando nuestros sentidos y prestando especial atención al tacto. Para ello, nos tapamos los ojos con unos antifaces y cogimos unos animales de juguete que había traído la profesora. Concentrados en lo que podíamos captar a través de nuestras manos, dibujamos (con los antifaces todavía puestos) nuestro animal(dibujo1), algo realmente difícil pero muy interesante.
A continuación, abrimos los ojos y dibujamos de nuevo, ahora con la ayuda de la vista y el tacto, nuestro animal (dibujo2).
El tercer ejercicio consistió en coger otro animal y dibujarlo , esta vez mirando pero sin la ayuda del tacto (dibujo3).
Finalmente, nos tapamos los ojos y dibujamos nuestro segundo animal intentando basarnos sólo en lo que nuestro tacto percibe (dibujo4).
De esta primera parte de la sesión quería destacar la importancia que tuvo el tacto para llevarla a cabo. Parece que cuando uno va a dibujar, lo más importante es la visión, pero a través de estos ejercicios, me dí cuenta de que el tacto es un canal sensitivo muy importante a la hora de captar las proporciones y las formas de las cosas.
Además, me pareció increíble la concentración que necesité para no perder el recorrido de mi lápiz, ya que sino me desorientaba completamente y me era imposible continuar con mi dibujo.
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En la segunda parte de la clase, mientras íbamos teniendo un primer contacto con el barro, la profesora nos enseñó algunos conceptos importantes para trabajar con este material (cómo cortarlo, cómo conseguir que no se agriete, condiciones en las que debemos conservarlo, etc) y a continuación comenzamos a crear nuestros primeros productos de modelado (un cuenco hecho a partir de la forma de nuestras manos, un animal formado a partir de churros, etc).
Para finalizar la clase creamos un animal con los ojos abiertos y otro con los ojos cerrados.
He de decir que quedé mucho más contenta con mi trabajo con los ojos cerrados (la tortuguita de la foto).
Cómo me fue y qué saco de la actividad: aunque ya he comentado más arriba lo curioso que me ha parecido el hecho de separar algunos de nuestros sentidos, mencionar que me ha encantado trabajar con barro de esta forma (centrándome en mis manos, en lo que perciben ellas y no la vista) y que me han sorprendido los resultados gratamente.

1 comentario:
Gracias Raquel por compartir tu experiencia! Soy docente y después de muchos años de ejercer como maestra, estoy iniciando mi camino en Talleres Vivenciales para niños y educadores. Tu compartir me ha permitido vincularnme con nuevas estrategias que dormían en mi y otras formas de Ver, gracias otra vez...
amelia
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