Hoy seguimos con nuestros Talleres y de nuevo realizamos tres actividades diferentes.
El primer grupo presentó un juego de manos para el cual nos pintaron cada una de nuestras manos de un color. Había manos verdes, amarillas y azules. El juego consistía en lo siguiente: intercalando las manos con las de los compañeros de los lados, había que seguir una cadena de golpes. Pero debíamos estar atentos, porque en función del color que dijesen las directoras, sólo podían moverse las manos de ese color.
Para terminar su juego, nos dieron a todos pintura y nos dejaron expresar libremente lo que pensábamos en un mural.

El segundo Taller consistía en realizar un pulpo de lana. Para ello nos proporcionaron lana de dos colores y una bola de papel de periódico. Poco a poco fueron dando las instrucciones y de esta forma, nuestro pulpo fue cobrando vida. Finalmente, nos dieron a cada uno un papelito con una expresión y nos proporcionaron unas cartulinas para que creásemos los ojos y la boca de nuestro pulpo con esa expresión.
Yo además de mi expresión (triste), hice otras dos en casa (en una utilicé una boca y unos ojos recortados de una revista).
El último taller también se basó en el uso de la lana. En este caso debíamos crear un pompón. Con una madeja de lana y unos discos hechos de cartón, fuimos creando nuestros pompones. Yo me animé y en casa hice otro. Aquí os presento a mi brujita y a mi pajarito lanudo.
Cómo me fue y qué saco de la actividad:En primer lugar, felicitar a los tres grupos porque sus actividades me gustaron muchísimo. Personalmente, ya conocía el juego de las manos pero el enfoque dado hizo que me divirtiese como una enana.
En el caso de los talleres de lana, ambos me parecieron bastante sencillos y con resultados llamativos para realizar con los chavales. Además, a los dos se les puede dar un fondo educativo trabajando las emociones.

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