Nada más acercarme al edificio, ya pude empezar a contemplar una de sus obras, Al Fín Creí Entender. Se trata de una instalación formada por un montón de carteles luminosos puestos en la fachada de este centro, los cuales contienen fragmentos de tres obras: Números en Azul de Jorge Luis Borges, Números en Violeta de Julio Cortázar y Números en Amarillo de Juan Carlos Onetti.
De este trabajo tengo que decir que me resultó muy agradable la imagen de La Casa Encendida (y el nombre en este caso es muy adecuado) con todas esas frases poéticas envolviéndola. Y, como he podido leer en un artículo sobre la exposición, es verdad que la imagen se asemeja a la de una nevera con esos imanes que hay ahora con palabras, para que tú crees tus propios textos si la inspiración te viene a buscar en la cocina.
Ya dentro del edificio, pude encontrar el segundo trabajo de este autor americano, titulado Located Work. En este proyecto, Kosuth ha trabajado con otros artistas (Mario Aguirre, Alexander Apóstol, Busto Bocanegra, Sandra Gamarra, Hisae Ikenaga y Ximena Labra), ofreciéndoles una propuesta cuanto menos original. En este caso, cada uno de los artistas debía penser una obra y hacer una especie de Manual de Instrucciones a través del cual, otro autor crearía esa obra. Así, cada uno hizo una propuesta y creó otra distinta, reflexionando además sobre este intercambio de ideas.
Este segundo proyecto me pareció muy curioso y divertido puesto que además cada obra estaba expuesta con sus instrucciones, algo que normalmente se queda en la cabeza de los creadores y nosotros no podemos ver.

Algo que me llamó la atención en ambas obras es la importancia que se le da al lenguaje. En la primera, como forma de comunicar y transmitir emociones a través de versos y en la segunda, como transmisor de conocimientos más concretos y manejables. Este doble uso de la lengua, como futura profesional relacionada con este, me resultó muy gratificante.
FACILIDADES O DIFICULTADES QUE PUEDEN ENCONTRAR PERSONAS CON FALTA DE AUDICIÓN U OTRAS DISCAPACIDADES EN ESTE CENTRO Y EN ESTA EXPOSICIÓN
En general, a simple vista las adaptaciones a las discapacidades en este centro no son muchas. Podemos ver algunos salvaescaleras y un ascensor para gente con problemas de movilidad y un punto de información en Braille para personas con problemas de visión, pero a parte de esto nada más.
Pregunté en Información si había algún tipo de adaptación para poder disfrutar de las diferentes exposiciones, pero me comentaron que en principio si la exposición en sí no tenía adaptaciones (exposiciones basadas en los sentidos, etc), no había ninguna por su parte. Más tarde, estuve mirando en internet y he encontrado lo siguiente:
Accesibilidad a las actividades
Si necesita alguna ayuda técnica (lengua de signos, espacios reservados silla de ruedas, etc.) que le facilite el acceso a nuestras actividades, póngase en contacto en el 902... o en nuestro e-mail , mínimo 5 días antes de la actividad.
Espacio reservado en los espectáculos
La Casa Encendida reserva permanentemente dos plazas para personas en silla de ruedas y otras dos para personas con problemas de movilidad en todos sus espectáculos. Para reservar estas plazas hay que adquirir las entradas en el teléfono de venta de entradas o en el Punto de información de La Casa Encendida de 10 a 21.45h.
Si necesita alguna ayuda técnica (lengua de signos, espacios reservados silla de ruedas, etc.) que le facilite el acceso a nuestras actividades, póngase en contacto en el 902... o en nuestro e-mail , mínimo 5 días antes de la actividad.
Espacio reservado en los espectáculos
La Casa Encendida reserva permanentemente dos plazas para personas en silla de ruedas y otras dos para personas con problemas de movilidad en todos sus espectáculos. Para reservar estas plazas hay que adquirir las entradas en el teléfono de venta de entradas o en el Punto de información de La Casa Encendida de 10 a 21.45h.
La exposición en sí, sin ninguna adaptación externa, puede presentar verdaderos problemas para personas con discapacidad visual y auditiva, ya que muchas de las obras se basaban en la visión (diapositivas, luminosos, medios audiovisuales, carteles con las instrucciones, dibujos...) y algunas de ellas tenían apoyo sonoro (había un karaoke).
Reflexión personal: después de observar con mis propios ojos las facilidades del centro y tras analizar la información ofrecida en el punto de información y la obtenida en internet, mi visión de este centro no es tan positiva como pensaba que iba a ser. Prestan facilidades, sí, pero no de manera habitual y permanente. Hay que solicitar los servicios especiales con tiempo y si la exposición no está adaptada muchas veces habrá personas que no la podrán disfrutar.
Esto me da verdadera rabia y me hace ver que todavía no somos una sociedad accesible para todos, ya que algunos tendrán que planificar sus visitas culturales con mucho tiempo, encargarse de solicitar ayudas y, en muchas ocasiones, no lograrán una entrada de información completa.
¿Estaremos cerca de que esto cambie?

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